En un principio comparto con ustedes algunas ideas que me encontre navegando por la red acerca de la lectura de los Inmigrantes digitales y los Nativos digitales:
los jóvenes de hoy son “nativos digitales” y piensan de manera diferente que los mayores o “inmigrantes digitales”: han crecido rodeados por la cultura digital y por lo tanto están acostumbrados a pensar más rapido y a realizar varias tareas al mismo tiempo, como estudiar y escuchar música, leer en Internet mientras contestan mensajes de texto en sus celulares, o chatear con distintas personas en varios salones de chat diferentes. La propuesta de Prensky es que como son diferentes, debemos encontrar nuevas formas de enseñarles, que se adapten a esta nueva forma de pensar.
Se observan estas conductas como si fueran diferentes de lo que hacen los adultos, porque en realidad estamos cediendo a una fascinación que es mezcla de la fascinación por la herramienta y un desconocimiento notable de lo que hacen los jóvenes y de lo que hacemos los adultos.
En la misma línea, no creo que un joven que maneja un celular y una computadora al mismo tiempo tenga una capacidad cerebral distinta del guerrero espartano que tenia que evitar que lo acuchillaran por la espalda mientras peleaba cuerpo a cuerpo con un enemigo persa, o del cazador bosquimano que acecha a una presa mientras al mismo tiempo debe evitar convertirse en el almuerzo de algún otro depredador.
En las aulas, esto es profundamente pernicioso. Genera en el docente la sensación de que no puede ponerse a la par de sus alumnos. Y esto decididamente no es así. Como todo buen docente sabe, no hay nada que no se pueda aprender si se ponen ganas y se tiene un buen maestro. Y esto, aunque lo olvidemos a menudo, funciona tambien para los grandes.
¿Hay cosas que el docente no sabe y sus alumnos dominan? Perfecto: hay que aprender entonces de los chicos. Pero el docente tiene dos ventajas fundamentales, que solo dan los años: criterio y experiencia. Criterio para discernir que es bueno y que es malo, y experiencia para implementarlo de forma más eficiente.
¿Los jóvenes de ahora son más despiertos y están más estimulados que los adultos a la misma edad? Sin duda. ¿Generan formas nuevas de expresión? Por supuesto. ¿Esta intrínsecamente incapacitado un adulto para entender estos códigos? Para nada. ¿Tienen los adultos herramientas para ponerse a la par que los jóvenes en lo que hace al manejo de la tecnología? No tengo dudas al respecto, lo he comprobado en mi persona y en la persona de muchos adultos que quisieron hacerlo y para ello dispusieron del tiempo y la dedicación necesarios.